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“Si ahombrar es arrimar el hombro, yo no quiero que me apollen.”  Anónimo

Campeón en bondad

No he podido evitar escribir de algo, que casi a traición, como una bala perdida a mis sentimientos me llegó muy adentro. La humanidad de Vicente Del Bosque. Y sé que no seré el primero que escribe sobre ella, y seguro que tampoco que el último. Pero  es que este hombre de rostro  tiernamente impenetrable ha demostrado que solo debe haber un camino para hacer bien las cosas, el del trabajo honrado. Esa franqueza, esa limpieza de corazón es la que le ha llevado a poder dirigir un equipo de millonarios, de egos inflados en sus equipos, que con la buena  mano de Don Vicente se han convertido en el ejemplo de humildad, sacrificio y compañerismo. Del Bosque nunca fue mediatico, él lo sabe, y los demás también pero no podía imaginar que eso pesara como una losa ante la demostración de trabajo bien realizado en el Real Madrid, pero no fue así y acabó en su destitución. Se prefirio otro entrenador, otra foto.

Como el proverbio chino “Buena suerte, mala suerte, quien sabe” su destino se volvió a decidir  cuando fue llamado a  dirigir la selección y lo que había sido una salida poco honrosa, no por él si no por las formas de los que le echaron, se convirtió en el camino a la victoria más grande jamás alcanzada en España, el campeonato mundial de fútbol. Sin una mala palabra a su anterior equipo se dispuso al trabajo y uno a uno, convenció a sus jugadores del camino a seguir, el  del sacrificio por el otro, el sacrificio por hacer equipo. Realmente puede parecer díficil convencer a ya estrellas, pero no fue así  para Vicente Del Bosque, Don Vicente,  porque tenía el mejor ejemplo en casa, su hijo Álvaro.  No tienes que explicar nada cuando tu vida misma es sacrificio por los demás, por su hijo, por hacerle feliz tanto como él le hace feliz a él. Cuando tu vida es una demostración de amor mutuo, de superación. Es cuando entonces demuestras que todo es hacer equipo, que ayudar al otro te ayuda tanto como lo que le has ayudado. Que Álvaro es un ejemplo de bondad, porque su padre es bueno  y es bueno porque Álvaro le hace mejor. Estoy muy feliz de conocer a Álvaro estoy muy feliz de que gane la bondad.